Gran parte del éxito de la película El Nombre de la Rosa se debe al libro homónimo de Umberto Eco; y la responsable de que un libro histórico fuera superventas tiene su razón de ser en esa época tan fascinante para la ficción literaria y cinematográfica pero en la que ninguno de nosotros querríamos realmente vivir: la Edad Media.

La novela

Libro el nombre de la RosaAunque actualmente –gracias a libros como Los Pilares de la Tierra– todos podemos concebir que una novela histórica pueda convertirse en un sonoro éxito editorial y sea llevada al cine, cuando en 1980 Umberto Eco publicó en italiano Il nome della rosa no esperaba un éxito tan rotundo, lo que le llevó en 1985 a publicar un libro de poética para dar las claves de por qué escribió el texto, justo un año antes del estreno de la versión cinematográfica.

Antes de pasar a hablar de la película, decir que la novela de Umberto Eco es mucho más filosófica que la película y, aunque sigue manteniendo los tres niveles de lectura (intriga, histórico y filosófico), las conversaciones entre sus personajes ahondan sobre todo en la filosofía, ya sea relacionada con el lenguaje, con los textos de Santo Tomas de Aquino o con las ideas de Aristóteles. En los tres casos, Eco pone en la novela mucho de su acerbo académico personal pues era semiólogo, había realizado su doctorado sobre el Doctor Aquino y, tanto éste como otros filósofos cristianos basaban sus filosofías en Aristóteles. Es por ello que el principal personaje de la novela, Guillermo de Baskerville, sea un apasionado de Aristóteles y toda la trama gire en torno a un libro del estagirita: el Segundo libro de Poética.

La película

Película el Nombre de la RosaComo ocurre en muchas adaptaciones, el espectador va a perderse aspectos y personajes del libro. En el caso de la versión cinematográfica de El nombre de la rosa, se echa de menos la reflexión filosófica, sobre todo la relativa a la filosofía del lenguaje. Su director, Jean-Jacques Annaud, claramente, en el montaje final, optó por una película más ligera en ese sentido dejando también de un lado gran parte del contenido histórico para centrarse en la dimensión detectivesca a la que, es cierto, le saca gran partido.

No obstante a una adaptación algo libre del libro, Annaud acierta de pleno cuando invita al espectador a comprender cómo era la sociedad del siglo XIV, preludio al Renacimiento. Aunque en el libro, Guillermo de Baskerville cita a prenacentistas como Dante, Francis Bacon y Guillermo de Ockahm, los cuales no son mencionados en la película, Annaud dirige muy bien la trama para que, en un momento determinado de la película, todos comprendamos como después de varios siglos donde el conocimiento había estado en mano de unos pocos, en ese siglo XIV y, especialmente en el siguiente, se produce un renacer civilizatorio con el conocimiento y la recuperación de los clásicos como principales protagonistas. Esta magnífica escena ilustra perfectamente lo que queremos decir.

Los personajes

Personajes el Nombre de la Rosa

Al igual que en el libro, la película cuenta con personajes históricos y otros inventados. Entre los personajes basados en personas reales, destacan Ubertino de Casale, Michele de Cesena o Bernardo Gui. Mientras que los personajes de ficción son prácticamente el resto. Hay que decir en este sentido que para muchos el propio Guillermo de Baskerville no es otro que el propio Guillermo de Ockham, y no solo por compartir su nombre sino por su racionalidad lógica propia del inventor del concepto “la navaja de Ockham” donde la explicación más sencilla y elemental suele ser la correcta”.

Los que si está claro es que Umberto Eco echa mano de la clásica pareja de Sherlock Holmes y el Dr. Watson para crear una nueva pareja de investigadores: William y su discípulo Adso, utilizando también el sentido de la lógica y la inducción filosófica para resolver todo el misterio.

La abadía

Biblitoeca el Nombre de la Rosa

Es un personaje en si mismo y, prácticamente, el 100% de la película se desarrolla en este escenario. Umberto Eco utiliza la abadía Sacra de San Michele, en el Piamonte italiano, para inspirarse; mientras que Jean-Jacques Annaud utiliza el monasterio y abadía alemana cisterciense de Eberbach para rodar gran parte de las escenas de los interiores, incluidas las desarrolladas en el scriptorium, celdas, cocinas o las últimas de los juicios por herejía a Salvatore, Remigio y la campesina.

Exteriores el Nombre de la RosaPara los exteriores, Jean-Jacques Annaud contó con el decorado más grande construido en Europa hasta aquel entonces y no muy lejos de Roma. Además, usó para las imágenes lejanas de la abadía el monte Rocca Calascio, en la provincia de L’Aquila.

Laberinto Nombre de la RosaEn cuanto al laberinto, este fue creado en los estudios Cinecitta de Roma por Dante Farreti, responsable de la dirección artística de otras películas como La Edad de la Inocencia o Gangs of New York, ambas de Martin Scorsesse, y premiado con tres Oscars.

Con todo, la película fue un gran éxito en Europa, consiguiendo varios premios; algo que no ocurrió en Estados Unidos. Pero lo que es seguro es que se ha convertido en un clásico del cine histórico e intriga de todos los tiempos.

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