Cortometraje con una historia de fondo sobre el tratamiento de la identidad. Vestido de género de terror. La directora (Carla Pereda) pone como centro del relato un gran problema de nuestra actualidad. A través de una dirección elegante, imágenes poderosas, un singular tratamiento del sonido y una interpretación sublime por parte de su protagonista (Laura Galán); nos introducen con fuerza en esta historia sobre el bulling adolescente.

Análisis cronológico-secuencial

Secuencia 1

Ya desde el principio, con planos detalle fijos de la piscina, se sitúa al espectador con metáforas visuales; un insecto en la piscina, que es como se siente Sara. Luego el atrapamoscas con otro anfibio atrapado dentro -dado que a la propia protagonista se le agrede más tarde con un recoge moscas de piscina- y, por ultimo, otro plano fijo de restos de comida basura. Dotando de matiz simbólico al problema de sobrepeso de la protagonista.

El cortometraje al principio hace uso de planos fijos; generales y medios. Con un planeo desde un plano americano trasero de la protagonista, a los pocos segundos, ya nos muestran una furgoneta sospechosa.

Secuencia 2

Pasamos a los vestidores de la piscina, y para mostrarnos la inseguridad de Sara, se recurre a un solo plano medio fijo, sobre la duda de si salir en biquini o no, resuelto con el gesto de cubrirse con la toalla.

Secuencia 3

Pasamos entonces al plano que, personalmente, es el que más me ha gustado de todo el cortometraje, y ahora expongo los motivos. El plano comienza en vista de gusano, hay unas gafas y un móvil roto en el suelo de la piscina, sugiriendo que algo crudo ha pasado ahí. Se trata de un asesinato, aún no lo sabemos, pero la introducción al genero de terror esta plasmada en esa imagen. Luego, la cámara con un movimiento vertical nos lleva a los pies de la protagonista. No hay panorámica alguna, el personaje de Sara se mueve y vamos viendo todo su cuerpo, desde los pies, pasando por la barriga hasta su rostro, y es ahí, en este mismo plano, donde nos introducen al género y además se nos brinda un plano descriptivo sin movimiento de cámara.

Luego el asesino sale del agua, casi como utilizando un recurso de golpe de sonido, pero sólo utilizando el propio sonido del agua. Sara lo ve, claro, pero su atención por ese extraño hombre es eclipsada por los insultos de las chicas que aparecen en escena. Las chicas que abusan de Sara son presentadas en plano americano. Vemos que son jóvenes normales, guapas, y además crueles. En el personaje de Claudia parece haber, en un principio, un atisbo de incomodidad, al presenciar que sus amigas no van a dejar la broma en unos simples insultos, aun así, sigue a sus amigas. Pasamos a un plano medio lateral de Sara. Vemos que cuando una de las agresoras comenta “Que biquini mas bonito” Sara intenta mostrar algo de simpatía hacia ellas, sin embargo los insultos no cesan y Sara no ve otra solución que sumergirse en el agua, para desaparecer.

Secuencia 4

En un plano subacuatico se nos muestra a un hombre amordazado en el fondo de la piscina, Sara no nota su presencia, esta demasiado nerviosa, solo el espectador sabe que el hombre sospechoso acaba de asesinar a alguien. Con un plano medio lateral, Sara emerge del agua. Comprueba a ver si las abusadoras continúan en el puente, y ve al asesino marcharse. Entonces se produce la agresión: un recoge moscas de piscina atrapa la cabeza de Sara. Para rodar la agresión hacia Sara se utiliza el recurso de vista subjetiva poniendo al espectador entre las redes del recoge moscas, intercalando planos contra picados de las agresoras. La crueldad, la asfixia, y la violencia se recogen en el sonido de las risas y burlas de las agresoras. Sara pide ayuda a Claudia (en la sinopsis se nos deja claro que es una amiga de la infancia de Sara) pero ésta, en vez de ayudar, lo único que se le ocurre es grabar la humillación por la que esta pasando Sara con el móvil. Aquí nos imprimen otro factor importante para el problema social del bulling en la actualidad, que es la propagación de la violencia por medio de las redes sociales, dotando a las agresiones en un contexto “semi-viral”, además de convertirlo en entretenimiento para terceros, restando veracidad a la agresión y superponiendo los actos violentos en mero pasatiempo para la juventud.

Secuencia 5

Sara consigue zafarse de la red del recoge moscas y asoma la cabeza, con la nariz sangrando. Pasamos a un plano medio de Claudia que inicia con una panorámica vertical. Claudia tiene la mochila de Sara con su ropa dentro y su toalla. Parece dudar por un momento sobre si ayudar a Sara o no, sin embargo sus amigas le llaman y Claudia se marcha con sus amigas, robando las cosas a Sara. La secuencia concluye con Sara saliendo de la piscina. En un plano medio la vemos hiperventilar, herida, y al borde de un ataque de ansiedad.

Secuencia 6

La siguiente secuencia comienza con un plano en vista de gusano de una carretera solitaria. Sara entra en el encuadre por los pies. En esta secuencia, los movimientos de cámara estarán mas presentes en el cortometraje, optando en este caso por movimientos de Dolly. Desde un plano general en Dolly nos situamos en un plano de medio de Sara. Vemos que se acerca un coche. Empiezan a perseguir a Sara, de nuevo, plano medio de Sara más Dolly, más un plano lateral con ella huyendo y el morro del coche a poca distancia. Los chicos empiezan a increpar a Sara, de nuevo lo graban todo con el móvil, dando a entender que Sara es víctima de bulling por parte de prácticamente todos los jóvenes del pueblo. Cuando al fin se marchan, a través de un plano medio con movimientos de Dolly, somos testigos del mal trago que está sufriendo la protagonista, conforme la cámara se acerca aumenta la ansiedad de Sara, hasta que acaba en un plano medio de Sara, sufriendo un ataque de ansiedad. Continua con un plano medio trasero del cuerpo de Sara. Escuchamos un segundo coche, hay una bifurcación en la carretera, un camino aislado. A Sara ya no le queda esperanza de que nadie le eche una mano y se introduce a prisa en el camino. El coche simplemente toca la bocina y pasa de largo.

Secuencia 7

Pasamos a un plano general, vemos a Sara en el centro del encuadre y a la derecha del mismo, parte de la furgoneta sospechosa, cabe destacar el uso del sonido a partir de aquí. El sonido de la naturaleza evoca aislamiento y soledad, y el ruido del motor de la furgoneta; tensión. Nos colocamos en vista subjetiva de Sara observando la furgoneta entera, pero Sara entra en el encuadre, esta rota, perdida, solo quiere pasar de largo. En el mismo plano vemos al asesino con una bolsa que parece contener un cadáver. Continuamos con un movimiento de Dolly y plano medio de Sara, la furgoneta empieza a seguirla. El asesino detiene la furgoneta justo enfrente de Sara. Hay un plano del retrovisor, el asesino observa a Sara. Plano detalle del cristal trasero de la furgoneta, y aparece una mano ensangrentada. El tratamiento del sonido se acentúa para empatizar con la angustia e incomodidad de la protagonista. La víctima pide ayuda pero el espectador sólo escucha un sonido desquiciante, hasta que un golpe en el cristal de Claudia ensangrentada nos devuelve a la realidad que se está contando. Aun así, hay un plano como consecuencia del shock sufrido por Sara: se trata de sus piernas… vemos cómo se orina encima. El asesino arroja por la ventanilla las cosas que le había robado Claudia a Sara. En un cruce de miradas, y pequeños gestos se produce una interacción de complicidad entre Sara y el asesino. Claudia continua pidiendo ayuda. Sara, abrumada por el rencor, decide no ayudar a Claudia. La furgoneta se marcha.

Secuencia 8

Pasamos a un ultimo plano general donde vemos en el centro a Sara, el sonido de la naturaleza cambia de sentido, donde antes había soledad o tensión, ahora produce una sensación de alivio y calma. Al fin, Sara, gracias al asesino puede recuperar su ropa. Sara se acerca para recoger sus cosas. Lo primero que hace es vestirse. Se pone los cascos con música agresiva, rock duro o heavy metal, en contraste con la música pop-rock alegre que escuchaba al principio, como para motivarse o darse ánimos. Después de lo sufrido solo quedan sentimientos de ira en Sara. Proponiendo el ejercicio de pensar que la falta de empatía solo produce falta de empatía. De que tal vez el asesino acabo siendo así por sufrir acosos semejantes a los de Sara, de que el pez se muerde la cola, y la víctimas de la violencia pueden convertirse en agresores, pues Sara mira furiosa a la cámara y termina el cortometraje.

Fotografía y vestuario

Sobre la fotografía y el tratamiento del color creo que se ha optado por una iluminación lo más natural posible, para inyectar veracidad y realismo a la historia.

El vestuario, por su parte, tiene una función importante en el marco de la historia. A remarcar la decisión de que Sara se decida a ponerse un biquini y no un bañador de cuerpo entero, como para acentuar ese optimismo de la protagonista, al principio del cortometraje, utilizado también a lo largo de la historia como arma de doble filo, pues, lo que en un principio es un símbolo de intentar olvidar los complejos, al final se convierte en un elemento que introduce a la protagonista en ese contexto de desnudez incomoda y vulnerabilidad.

Ficha artística

Como curiosidad dejo el dato visto en una entrevista a la directora, contando que trabajó dos años junto al departamento de casting para encontrar la actriz protagonista adecuada. Al final la elegida fue Laura Galán, que a pesar de realizar un papel de adolescente, cuenta con 31 años.

  • Directora: Carlota Pereda.
  • Guión: Carlota Pereda.
  • Reparto: Laura Galán, Mireia Vilapuig, Sara Barroso, Elisabet Casanovas y Jorge Elorza.

Premios

El cortometraje obtuvo el Goya al mejor cortometraje de ficción y Premio José María Forqué.

Deja un comentario