Si Borges estuviera vivo, ésta sería probablemente una historia qué podría haber escrito de puño y letra. Y de no ser así, aplaudiría de pie. Counterpart, SIN SPOILER, o «contraparte, o vidas paralelas» es una historia ucrónica, más allá de la ciencia ficción en un mundo que está dividido por dos paralelos al que solo «algunos» tienen acceso, y que expone una hora por capítulo para saborear a ritmo lento.

Counterpart Vidas Paralelas

La premisa principal o contexto podría ser:

El muro de Berlín, que separó físicamente la Alemania orien­tal de la occidental y que cayó en 1989, da lu­gar en Counterpart a un agujero temporal al que solo se puede acceder por un pasaje fronterizo. Y aquí entra de Howard Silk (J.K. Si­mmons), un funcionario gris de la agencia de inteli­gen­cia de Berlín, que lleva tres décadas intentando ascender a Estrategia, cuya mujer está en coma desde que sufrió un accidente y que cambia radicalmente cuando aparece otra versión de sí mismo, un Howard Silk espía.

Ok. Sí. Muchas producciones se han realizado en cine y literatura al respecto, pero no tanto la combinacion entre un Yo EN UN LABERINTO EXISTENCIAL que dió lugar a otro Yo en otra vida paralela. Y AQUÍ LA MAYOR PIEZA FUNDAMENTAL, sin SPOILER, es que las vidas de cada ser humano no fueron siempre dos. FUERON una, y en algún momento inexplicable se partió en dos mitades sin que nadie lo sepa. ¿Qué harías si te enterarás que hay un yo en otro lado del laberinto, con tus mismos recuerdos, tus mismas vívencias, sentimientos y experiencias hasta una cierta edad en que TODO EL MUNDO SE DUPLICÓ?

¿POR QUÉ HABLO DE BORGES? Te preguntarás… es que cuesta encontrar sus paradigmas geográficos en otras obras, ya sea cine o LITERATURA… ese esquema de «extravío» y «orientación» en las dobles vías trabajadas por el tiempo dónde ciertos lugares quieren decirnos algo, o están por decir algo; esta inminencia de una revelación que no se produce, es, quizá, el hecho en sí.

Y permiso, déjenme escribir esto, porque muero por hacer la comparativa. En su relato La muerte y la brújula, Borges escribió.

En su laberinto sobran tres líneas (…). Yo sé de un laberinto griego que es una línea única, recta. En esa línea se han perdido tantos filósofos que bien podría perderse un detective.

No puedo decir más. Me urge recomendarla… porque me ha dejado la cabeza como una licuadora, porque sí existen dos mundos en nuestro mundo, que siempre están divididos y jamás logran entenderse, salvo cuando se ven obligados. ¿Y si tuvieras que hacer un trato con tu otro yo, darle tu vida a cambio de la suya, en un intercambio piadoso para salvarse del mundo que creó sus circunstancias?

Cómo en el juego japonés Go (que claramente es parte del telón de la trama) La dinámica consiste en colocar, por turnos, piedras blancas y negras en las intersecciones del tablero… luchan con el objetivo de controlar un mayor territorio que el oponente… pero… pero…

¿Y si la pérdida en una parte del tablero puede compensarse con una ganancia en otra parte?

ATARI
O
JAQUE
O
El que avisa… no traiciona.

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